Mundialistas en 2026 que participan en la Liga Colombiana
¿Quién soy? Pues según mi pasaporte, soy Héctor Núñez y según lo vivido, soy periodista y marketero.
El fútbol colombiano volvió a tener presencia en la Copa Mundial 2026, pero esta vez llamó la atención que solo un jugador formara parte de la Liga Colombiana fuera convocado por sus selección para la disputa del torneo. Y pertenece a Atlético Nacional, club que suele nutrir a la selección nacional. Un protagonista que, además, forma parte de una generación que ha dejado una época dorada en una Selección de Colombia que se hn encargado de representar durante la disputa del campeonato.
Se trata de David Ospina, un guardameta con una amplia carrera por el fútbol europeo, que pasó también en sus inicios por su país y que ha sido un fijo durante más de una década en la propia Selección Colombiana.
David Ospina, leyenda con presente
Se trata de uno de los futbolistas más importantes que ha dado Colombia en este siglo. El guardameta nació en Medellín el 31 de agosto de 1988. Se formó en las categorías inferiores de Atlético Nacional, donde rápidamente llamó la atención por sus reflejos, impropios para ciudad. Una personalidad y madurez que pronto le llevaron a madurar siendo todavía prácticamente un adolescente.
Su explosión en Atlético Nacional fue prácticamente inmediata. En pocos años se convirtió ya en portero titular y en uno de los grandes talentos del fútbol colombiano, por lo que pronto llegó el interés europeo. En 2008 aterrizó en las filas del Niza, club que le abrió las puertas en el Viejo Continente y en el que defendió la portería del equipo francés durante seis temporadas para consolidarse como uno de los mejores arqueros del campeonato.
Ese buen rendimiento en Francia le permitió llegar a la Premier League. En 2014 fue cuando logró fichar por el Arsenal, donde compitió por la portería con un Petr Cech de talla mundial. Pese a ello, logró disputar más de 70 partidos oficiales con la camiseta gunner. Durante su etapa en el equipo fue capaz de añadir a sus vitrinas dos FA Cup y dos Community Shield para ser uno de los cafeteros con más recorrido en el fútbol británico.
De ahí salió al Nápoles, donde ofreció de nuevo un nivel muy alta durante varias temporadas. En el equipo italiano fue capaz de ganar una Coppa y dejó actuaciones memorables en esa Serie A y en competiciones europeas. Posteriormente emprendió una nueva aventura en Arabia Saudí de la mano de Al Nassr antes de regresar al club de su vida: Atlético Nacional.
Su convocatoria para este Mundial 2026 tuvo una gran repercusión por el componente simbólico. A sus 37 años, ya no partía como el guardameta titular, papel que quedó reservado para Camilo Vargas. Nésto Lorenzo lo eligió a él, pero mantuvo como guía en el vestuario a Ospina, que pudo ofrecer su experiencia. Más allá de los minutos, le permitió disputar tres Copas del Mundo, algo al alcance de muy pocos en colombia.
Andrés Felipe Román se quedó cerca
Mientras que Ospina es el reflejo de esa experiencia, Andrés Felipe Román simboliza el crecimiento constante que se quedó a las puertas de ir convocado. Nacido en Bogotá en 1995, el lateral derecho dio sus primeros pasos en las categorías inferiores de Millonarios, club con el que terminó debutando como profesional. Durante sus primeras temporadas alternó titularidades con etapas de aprendizaje, pero poco a poco fue convirtiéndose en uno de los laterales más completos del campeonato colombiano por su potencia física, su capacidad para sumarse al ataque y la versatilidad para actuar también como central.
Uno de los momentos más complicados de su carrera deportiva se dio en 2021. Su fichaje por Boca Juniors parecía estar casi cerrado, pero en el reconocimiento médico surgieron varias dudas sobre una posible afección cardíaca y la operación terminó cancelándose. Aquello supuso un golpe importante tanto en lo deportivo como en lo personal. Pese a ello, Román siguió trabajando y recibió el alta para firmar por Atlético Nacional, donde volvió a recuperar su mejor nivel para ser considerado de nuevo uno de los mejores del país.
En Medellín se consolidó como una de la pieza clave gracias a su despliegue físico, su agresividad en la marca y su capacidad para recorrer toda la banda durante los 90 minutos. Ese crecimiento también le permitió asentarse en las convocatoria de la Selección Colombiana durante varios meses, pero finalmente no llegó el premio definitivo de formar parte de esa lista final.
El tercer Mundial como premio
Aunque David Ospina y Andrés Felipe Román pertenecen a generaciones completamente diferentes, aunque solo uno alcanzó ese objetivo común: representar a Colombia en el torneo más importante del fútbol. Lo hizo Ospina, desde un rol mucho más líder, con la capacidad de ayudar desde el banquillo una vez que ha asumido su suplencia ya en otra parte de su carrera deportiva.
La Selección dirigida por Néstor Lorenzo afrontó el Mundial 2026 con esa mezcla de experiencia y juventud. Tras una gran fase de clasificación, Colombia compartió grupo con Portugal, Uzbekistán y República Democrática del Congo. La Tricolor arrancó con victoria frente a Uzbekistán, luego ganó a RD Congo y cerró con un empate frente a Portugal. En octavos de final perdió frente a Suiza en penaltis, lo que no le permitió seguir avanzando en el torneo.
Así, Atlético Nacional fue el único equipo de la Liga Colombiana que aportó futbolistas convocados para el Mundial 2026, una circunstancia que también representa el peso institucional y futbolístico que tiene el Verdolaga en el fútbol colombiano para dar parte de esa base al combinado nacional.
El grueso de los representados de la Selección Colombiana vienen del extranjero. Se ha quedado en solo uno la cuenta de esos futbolistas cafeteros que llegan desde la propia competición nacional, que sigue dando talento al fútbol mundial, aunque todavía le cuesta lo de mantenerlo y conservarlo dentro del propio mapa del país. Con esa edad ya avanzada de Ospina, se hace difícil pensar en él en el próximo Mundial, por lo que la Liga Colombiana tendrá que buscar más representantes de cara a la cita mundialista.
David Ospina deja un legado que trasciende generaciones
David Ospina volvió a demostrar en el Mundial 2026 por qué es uno de los futbolistas más importantes de la historia reciente de Colombia. Su presencia como único representante de la Liga Colombiana en la convocatoria nacional reflejó tanto su vigencia deportiva como el respeto que ha construido a lo largo de una carrera ejemplar. Más allá de los minutos disputados, su trayectoria en Atlético Nacional, Europa y la Selección Colombiana lo consolidan como una figura de referencia para las nuevas generaciones del fútbol cafetero y como uno de los grandes símbolos del arco colombiano en el siglo XXI.