US Open 2026: Osorio y Arango, a hacer historia por Colombia
¿Quién soy? Pues según mi pasaporte, soy Héctor Núñez y según lo vivido, soy periodista y marketero.
El último Grand Slam de la temporada vuelve a mirar hacia Colombia. Camila Osorio y Emiliana Arango estarán en el cuadro principal femenino del US Open 2026, mientras Nicolás Mejía intentará ampliar la representación nacional superando la fase clasificatoria masculina. Nueva York tendrá una histórica doble presencia colombiana asegurada entre las féminas, con dos jugadoras que llegan después de completar buena parte de la gira norteamericana sobre pista dura.
Osorio ha utilizado Toronto y Cincinnati como dos de sus principales paradas de preparación antes de aterrizar en Flushing Meadows. Arango, por su parte, dejó una de las imágenes colombianas de la gira al derrotar con autoridad a Venus Williams en Cincinnati. Las dos vienen de despedirse en primera ronda del WTA 500 de Monterrey, por lo que Nueva York representa una oportunidad inmediata para cambiar la dinámica en el escenario más importante de esta parte de la temporada.
Camila Osorio llega con kilómetros sobre pista dura
La presencia de Camila Osorio vuelve a concentrar buena parte de las expectativas colombianas. La cucuteña ha utilizado las últimas semanas para competir sobre pista dura y acumular ritmo antes del US Open, pasando por dos de las grandes citas de preparación de la gira norteamericana: Toronto y Cincinnati.
Más allá de los resultados, ese recorrido le permite llegar a Nueva York con partidos sobre una superficie en la que las condiciones exigen mucha movilidad y capacidad para tomar pronto la iniciativa. Osorio deberá apoyarse precisamente en dos de sus principales virtudes: el fondo y su capacidad defensiva, especialmente frente a rivales que intenten dominarla con potencia.
Su paso por Cincinnati terminó ante Taylor Townsend después de un encuentro en el que la colombiana comenzó imponiéndose 6-3, pero no logró sostener el control y terminó cediendo los dos siguientes sets por 3-6 y 3-6. Fue otra prueba exigente dentro de una preparación diseñada para llegar con competencia a Flushing Meadows.
El último examen antes de Nueva York tampoco salió como esperaba. Osorio cayó en la primera ronda del WTA 500 de Monterrey frente a Ann Li por 6-1 y 6-2 en apenas 65 minutos. La colombiana sufrió especialmente con el servicio, acumuló nueve dobles faltas y solo ganó cuatro de los 22 puntos disputados con su segundo saque.
El US Open ofrece ahora la posibilidad de pasar la página. Además, Flushing Meadows no es un escenario cualquiera para Osorio. Allí conquistó el título júnior en 2019, uno de los resultados que comenzaron a proyectarla internacionalmente. Nueva York ocupa un lugar especial en su carrera, aunque ahora el desafío sea completamente diferente dentro de un cuadro principal cargado de figuras.
El gran golpe de Arango: Venus
Si Osorio aporta mayor experiencia en esta clase de escenarios, Emiliana Arango aterriza en Nueva York después de haber protagonizado uno de los triunfos más llamativos de su gira estadounidense.
La antioqueña derrotó a Venus Williams en la primera ronda del WTA 1000 de Cincinnati. Y no necesitó una batalla de tres sets para hacerlo: Arango se impuso 6-2 y 6-2 en una hora y seis minutos, ganando todos sus juegos al servicio y convirtiendo cuatro de sus cinco oportunidades de quiebre.
El nombre de la rival multiplica el impacto del resultado. Williams fue número uno del mundo, conquistó siete títulos individuales de Grand Slam y es dos veces campeona del US Open. La propia Arango reconoció después del encuentro lo especial que resultaba enfrentarse a una jugadora que había visto por televisión desde pequeña. La colombiana respondió a la ocasión con personalidad, sin dejarse condicionar por todo lo que representaba su rival.
Ese resultado también sirve como demostración de lo que puede hacer Arango cuando consigue sentirse cómoda desde el fondo. Su movilidad y capacidad para sostener los intercambios pueden ser armas importantes en Nueva York, especialmente si logra trasladar al Grand Slam la confianza mostrada durante su gira estadounidense.
Al igual que Osorio, sin embargo, Arango llega después de tropezar en Monterrey, donde quedó eliminada en la primera ronda del WTA 500. Las dos colombianas tendrán así la posibilidad de reaccionar directamente en el torneo más importante de la gira norteamericana.
Dos colombianas entre las mejores
Las dos llegan con argumentos diferentes. Osorio acumula mayor experiencia en esta clase de escenarios y conoce perfectamente Nueva York, mientras Arango ha demostrado durante las últimas semanas que puede competir y ganar ante nombres de enorme peso.
La atención estará ahora en el sorteo del 27 de agosto. Conocer las primeras rivales permitirá medir con mayor precisión las posibilidades de cada colombiana y el recorrido que podrían tener en el torneo. Hasta entonces, el principal éxito para Colombia ya está asegurado: habrá doble presencia femenina en el cuadro final.
Nicolás Mejía se despide en la fase previa
En el cuadro masculino, Nicolás Mejía buscaba ampliar la representación colombiana y acompañar a Osorio y Arango en el cuadro principal del US Open. Sin embargo, el bogotano se despidió en la primera ronda de la fase clasificatoria después de caer ante el canadiense Liam Draxl en un partido decidido en tres sets.
Mejía luchó hasta el final, pero terminó cediendo por 6-4, 6-7(5) y 6-4. El colombiano reaccionó después de perder el primer set y consiguió llevarse una segunda manga muy igualada en el tie-break. En el parcial definitivo llegó a colocarse con un quiebre de ventaja, aunque Draxl respondió rápidamente y el encuentro alcanzó el 4-4 antes de que el canadiense consiguiera el quiebre decisivo para cerrar el partido.
La derrota deja a Colombia sin representación masculina en el cuadro principal, pero Mejía se marcha de Nueva York después de competir de tú a tú hasta los últimos juegos. Su gira norteamericana, además, ha tenido un significado especial más allá de los resultados deportivos. El bogotano anunció que destinará parte de los premios obtenidos durante esta etapa de la temporada a ayudar a los damnificados por el terremoto que golpeó Colombia y contribuir a la reconstrucción de las zonas afectadas.
La iniciativa hace que su paso por Estados Unidos trascienda el ranking y los resultados. Aunque su camino en el US Open terminó antes de lo esperado, Mejía también encontró en el tenis una manera de aportar a las personas afectadas en Colombia.
Una gran oportunidad
Las sensaciones recientes son mixtas. Monterrey dejó dos derrotas tempranas para las representantes femeninas, pero la gira también entregó motivos para creer. Osorio ha sumado competencia en Toronto y Cincinnati y Arango fue capaz de firmar un contundente triunfo frente a una leyenda como Venus Williams.
El US Open apenas comienza, pero Colombia ya tiene razones suficientes para seguir muy de cerca lo que ocurra en Flushing Meadows.