Torneo de Wimbledon 2026: A un paso de la final
Comunicador y periodista con gran pasión por los deportes y el análisis de la realidad nacional e internacional.
Llegamos al clímax del torneo de tenis más prestigioso y antiguo del mundo. El viernes 10 de julio de 2026 quedará marcado en los calendarios de los millones de aficionados a la raqueta como una de las jornadas más fascinantes e irrepetibles en la dilatada historia del All England Lawn Tennis and Croquet Club. Las semifinales masculinas de Wimbledon nos regalarán este año una mezcla perfecta de narrativas: la revancha intergeneracional definitiva por un lado de la llave, y el dramático choque entre la élite establecida y la mayor sorpresa deportiva de la década por el otro.
La hierba londinense, ya desgastada en las zonas de fondo por el implacable trajín de los últimos diez días de competición, será el escenario de dos batallas a cinco sets que prometen paralizar al mundo del deporte. Jannik Sinner, el indiscutible número uno del mundo y defensor de la corona, se medirá al incombustible y legendario Novak Djokovic. Antes, el flamante campeón de Roland Garros y segundo cabeza de serie, Alexander Zverev, intentará poner fin al sueño de una nación entera encarnado en la figura de Arthur Fery, el tenista británico invitado que ha desatado una auténtica locura colectiva en el torneo.
Sinner vs Djokovic: la revancha de los titanes
El primer billete hacia la final del domingo se disputará en un duelo que ya tiene evidentes tintes de clásico moderno. Jannik Sinner, primer cabeza de serie y gran favorito al título, llega a esta penúltima ronda exhibiendo un nivel de tenis casi extraterrestre. El astro italiano ha navegado por su lado del cuadro con la jerarquía y la frialdad que se le presupone a un campeón defensor. Ha dictado el ritmo de sus partidos desde el fondo de la pista, confirmando, sin lugar a duda, que la rapidez de la hierba es el ecosistema ideal para que su tenis de tiros planos, agresivos y sin margen de error brille con una luz inigualable.

Sin embargo, todos los focos mediáticos en la antesala de este partido apuntan a su gran rival, el séptimo cabeza de serie y multicampeón del torneo, Novak Djokovic. A sus 39 años, el de Belgrado sigue desafiando las leyes de la biología, del tiempo y de la lógica deportiva. Para ganarse el derecho de estar en esta semifinal —la decimoquinta de su espectacular carrera en Wimbledon y la asombrosa cifra de 55 en torneos de Grand Slam—, Djokovic tuvo que sobrevivir al partido de cuartos de final más largo en toda la centenaria historia del campeonato londinense.
Fueron 5 horas y 15 minutos de una agonía deportiva sublime ante el canadiense Félix Auger-Aliassime. Djokovic resistió un durísimo bombardeo en el que encajó hasta 29 saques directos y enfrentó a un rival que conectó 74 golpes ganadores. El serbio, tirando de oficio, acabó imponiéndose en un dramático y agónico desempate en el quinto set, cerrando el marcador por 7-6, 3-6, 6-3, 4-6 y 7-6 (10-4).
La gran incógnita, y el factor que podría desequilibrar la balanza de cara a este choque de trenes, es el estado físico de la leyenda serbia. ¿Podrá su cuerpo recuperarse en apenas 48 horas de un esfuerzo tan monumental para medirse al jugador más en forma y agresivo del planeta? Sinner, con un físico exuberante y catorce años menor que su oponente, buscará lógicamente imponer un ritmo infernal desde el primer intercambio. Intentará asfixiar a Djokovic, obligándolo a correr de lado a lado y a defenderse en los extremos de la pista.
Zverev vs Fery: la realeza del tenis frente al rey del pueblo
Si el primer partido apela a la historia, la segunda semifinal presenta un guion diametralmente opuesto, digno del clímax de la mejor película deportiva de Hollywood. De un lado de la red estará la fuerza implacable del alemán Alexander Zverev, número dos del mundo y un hombre que parece haber alcanzado por fin su plena madurez. Del otro lado aguardará la gran sensación local, el tenista que ha robado las portadas de todos los tabloides británicos desplazando incluso a la política nacional: Arthur Fery.
Zverev llega a estas semifinales en un estado de gracia y confianza absoluto. Tras coronarse por fin en la tierra batida de París hace escasamente un mes, el gigante alemán ha logrado algo dificilísimo: trasladar su estado de forma imperial a la hierba de Londres. En su soberbio partido de cuartos de final, Zverev desmanteló y sacó de la pista al estadounidense Taylor Fritz por un contundente 6-4, 6-4 y 6-2 en apenas hora y media. Exhibió un altísimo porcentaje de primeros servicios, disparó 14 aces y demostró una inusual firmeza en la volea. El teutón, consolidado al fin como un serio aspirante a dominar en todas las superficies sin excepción, parece tener entre ceja y ceja la misión de levantar por primera vez el codiciado trofeo dorado.
Pero Zverev no solo se enfrentará a un rival de carne y hueso, sino a las 15.000 gargantas que llenarán una Pista Central dispuesta a dejarse el alma para empujar a su héroe. Arthur Fery, un joven británico de 23 años, ha escrito lo que la ingeniosa prensa inglesa ya ha bautizado unánimemente como el ‘Fery-tale’ (el cuento de hadas de Fery). Entrando al torneo gracias a una modesta invitación (wild card) de la organización, el número 114 del ranking de la ATP ha pulverizado las expectativas de todos. Es el primer británico con esta condición en llegar tan lejos en la era moderna, y el segundo wild card en alcanzar unas semifinales masculinas desde el mítico e inolvidable triunfo de Goran Ivanisevic en 2001.
Fery, que tiene la peculiaridad de haber crecido a apenas cinco minutos andando del recinto del All England Club, destrozó en los cuartos de final al noveno cabeza de serie, el duro italiano Flavio Cobolli, por 6-4, 7-6(4) y un aplastante 6-0 final. Con su 1,75 de estatura en un circuito de gigantes, Fery ha demostrado al mundo que el tenis sobre hierba no requiere únicamente medir dos metros y sacar a 220 km/h. Su movilidad extrema, su audaz e instintivo juego de red y su exquisita capacidad para desquiciar a los rivales variando alturas, cortados y efectos, lo han catapultado hasta las mismísimas puertas de la gloria.
Para Zverev, el verdadero reto será aislarse del ruido y mantener la concentración en un ambiente que rozará la hostilidad deportiva propia de la Copa Davis. Necesitará imperiosamente que su servicio opere con la fría precisión de un reloj suizo para evitar que Fery tome la iniciativa y encienda la mecha del público. Para el jugador británico, el partido representa el salto definitivo de una joven promesa al panteón de los héroes deportivos nacionales. Si Fery logra mantener la calma, meter devoluciones profundas, alargar los intercambios y llevar al corpulento alemán a su terreno de juego raso, podríamos presenciar una de las mayores campanadas deportivas del siglo XXI.
¿Quién ganará las semifinales?
Una vez analizadas las dos semifinales, es hora de ver en Codere Apuestas Deportivas, quién es el favorito para llegar a la gran final en el All England Club. Sasha Zverev es claramente el favorito en la primera semifinal, con una cuota de 1.13 sobre el 5 del ídolo local, Arthur Fery.
En cuanto a la semifinal de los titanes, el físico de Sinner hace que sea claramente favorito con una cuota de 1.20, por los 4.10 en los que aparece la victoria del siempre campeón Novak Djokovic.